
Ken llegó a mi consulta derivado del servicio de urgencias tras un intento de suicidio por defenestración (tirarse por la ventana). El paciente llegó fragmentado psicológica y físicamente.
Había dos síntomas principales en Ken.
1. Un delirio mesiánico. Se creía que era el emperador Constantino y que tenía que proclamar el cristianismo por todo el mundo. Aunque la madre de Constantino, Santa Elena, era cristiana, él se crió en la religión de su padre, Constancio Cloro, que era adorador del sol. Cuando se acercaba a la ciudad eterna para enfrentarse a Majencio, le ocurrió algo extraño debido a la poderosa influencia que las madres tienen sobre los hijos; decubrió que el cristianismo -la religión de su madre- era la VERDAD. Es la famosa visión que le ordenaba que grabase sobre las defensas de sus soldados la señal de la cruz y entrase en batalla. Constantino mandó a sus tropas inscribir sobre sus escudos las letras X y P, las dos primeras de la palabra Cristo en griego y naturalmente ganó la batalla. Ken iba escribiendo X y P en todos los coches 4x4 que encontraba con un spray, como si fueran a entrar en batalla de un momento a otro. Al ver que los coches no respondían a su mandato ni entraban en lucha, su angustia psicótica aumentó y le llevó al intento de suicidio
2. Homosexualidad egodistónica . Se sentía terriblemente culpable por ser homosexual ;y por querer complacer a su madre y no perder su afecto pretendía ser heterosexual por encima de todo, incluso anulándose como persona.
Tras varias sesiones de terapia pudimos ver cómo en su casa todos sospechaban de su homosexualidad pero nadie hablaba de ello. Que él no podía abordar el tema en la familia, ni dar rienda suelta a su deseo - quería tener una relación con un compañero de la facultad-, por la enorme angustia que le causaba. Que su deseo homosexual era cortado por el cuchillo de la culpa que le provocaba su madre homófoba. También me relató un sueño repetitivo que le venía atormentando desde la adolescencia. En el siguiente vídeo en tan sólo 2.50 minutos Pedro Pablo de la LLave nos cuenta el sueño repetitivo de ken. Atención a la imágen final.
En 1980 se produjo una enorme revolución entre los psicólogos y psiquiatras de Norteamérica, ya que al publicar una nueva clasificación de los trastornos mentales desaparece la homosexualidad como parafilia (algo así como un deseo sexual patológico) y aparece la homosexualidad egodistónica como trastorno (estado de una persona con excitación homosexual no deseada y angustiante y que desea adquirir o aumentar su interés por la excitación heterosexual) si estás interesado pincha aquí.
Para saber más sobre constantino.
Divertida parodia que hace nuestro amigo Ripley sobre las madres homófobas.
